Coria: “Tener diez top-100 no es un milagro, es trabajo”
El ex número 3 del mundo Guillermo Coria aseguró a World Tennis que la presencia de entre ocho y diez argentinos en el Top 100 del ranking ATP durante la temporada 2026 es consecuencia de años de trabajo y no de una casualidad.
Durante mucho tiempo se habló del denominado “milagro argentino” para explicar la capacidad del país de producir jugadores competitivos pese a la distancia con los principales centros del tenis mundial y a las recurrentes crisis económicas que han marcado su historia reciente.
Sin embargo, los números respaldan la consistencia del tenis argentino. En 2026, el país llegó a contar con diez jugadores entre los cien mejores del mundo y nunca bajó de ocho representantes a lo largo de la temporada. Además, desde la creación del ranking ATP, 73 tenistas argentinos lograron ingresar en ese selecto grupo.
Un proceso sostenido desde la base
¿Cómo se explica este fenómeno? Para Coria, la respuesta está en la estructura que se fue construyendo durante años, con torneos, entrenadores y oportunidades para los jugadores en formación.
“Yo creo que es fundamental los torneos que se hacen en el país, tanto para los varones como para mujeres, ya que también el tenis femenino creció un montón. Tenemos grandes jugadoras”, explicó.
El excapitán argentino de Copa Davis destacó también el crecimiento de la competencia en toda la región: “En la rama masculina se vienen haciendo muchos torneos no sólo en la Argentina, sino en toda la región. La cantidad creció exponencialmente. Estos chicos argentinos que hoy están entre los Top-100 como Román Burruchaga, Camilo Ugo Carabelli o Thiago Tirante, por ejemplo, aprovecharon el año pasado los puntos de los challengers. Y los más chicos que están subiendo como Lautaro Midón o Juan Manuel La Serna los de los campeonatos ITF”.
“Es maravilloso volver a ver argentinos peleando arriba”
Coria también resaltó la competitividad mostrada por los jugadores argentinos en el circuito durante la temporada.
“Fue muy lindo volver a ver este año en diferentes torneos finalistas argentinos en tres torneos de ATP en simultáneo. Es maravilloso. Alentador”, señaló.
El santafesino hizo referencia a la semana del 30 de marzo, cuando Mariano Navone se consagró campeón en Bucarest, mientras que Román Burruchaga alcanzó la final en Houston y Marco Trungelliti hizo lo propio en Marrakech.
El trabajo silencioso de los formadores
Para Coria, hablar de “milagro” reduce la dimensión del esfuerzo que existe detrás de estos resultados.
“Cuando se habla del milagro del tenis argentino, lo minimizamos. Hay mucho trabajo de mucha gente detrás de este momento”, remarcó el exjugador, quien durante su carrera derrotó a figuras como Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero, David Nalbandian, Nicolás Massú y André Agassi.
El ex número 3 del mundo puso especial énfasis en el rol de los entrenadores que trabajan en todo el país: “Yo creo que tenemos muchísimos formadores y muy buenos en todo el interior del país. Yo soy de los que insiste bastante en reconocer más el trabajo de los profesores”.
Y profundizó sobre la importancia de quienes acompañan a los chicos desde sus primeros pasos: “Hoy los formadores en Rosario, en Salta, en Tucumán, en Neuquén, en cada ciudad grande o chica de la Argentina y ese profesor que está en esa escuelita hace un trabajo con pasión para que el día de mañana lleguen los chicos, porque si ese profesor no le pone las ganas, la pasión, el amor en cada clase, el nene vuelve a su casa y dice: ‘Papá, me aburrí’ o ‘Mamá, me aburrí y quiero hacer otro deporte’. En cambio, si ese nene o esa nena vuelve a la casa y le dice a sus padres que quiere volver al otro día, o ‘anótame un día más en tenis’, eso va motivando a todos. Es un trabajo de hormiga, de mucha paciencia”.
Una estructura que termina dando resultados
Coria volvió a destacar que el presente del tenis argentino es producto de una construcción colectiva que abarca desde las categorías formativas hasta el profesionalismo.
“Hay mucho trabajo en todo el país. Desde chicos de 8 años jugando en la categoría Sub-10 hasta la entrada al profesionalismo, que es tan difícil y donde juegan muchos factores externos. Pero cuando hay toda una estructura donde se viene trabajando, tarde o temprano van a aparecer los resultados”, concluyó.