El efecto Fonseca impulsa a la nueva cantera de Brasil
Apenas un par de días después de que Joao Fonseca electrizara París con una memorable victoria sobre Novak Djokovic, las banderas brasileñas volvieron a ondear con orgullo en Roland Garros.
Y es que, en lo que resultó ser una bendición para los numerosos aficionados de Fonseca —que espera en cuartos de final al checo Jakub Mensik—, hubo mucho que celebrar durante la jornada en los Campeonatos Junior de Roland Garros.
Los cuadros individuales junior masculino y femenino cuentan con tres nuevos talentos brasileños: Victoria Luiza Barros,Eduarda Gomes y Pedro Henrique Chabalgoity. Y no son los únicos compatriotas del cuadro.
Fonseca, quien llegó a ser número 1 del ranking junior ITF tras conquistar el US Open junior en 2023, disputaba horas más tarde su partido de octavos de final, la mejor actuación de su carrera hasta ahora en un Grand Slam. Antes de ello, los aficionados brasileños alentaron con entusiasmo a sus compatriotas juveniles.
La cantera junio
Chabalgoity, que derrotó al australiano Mustafa Ege Sik por 6-3 y 7-5 en un duro encuentro, venía de conquistar un torneo J300 en Brasil en marzo y mostró una enorme fortaleza mental en el cierre del partido. Tras perder inicialmente su saque cuando servía para ganar, encadenó los últimos ocho puntos desde el 5-5.
“Fue un partido difícil contra Mustafa porque es un jugador australiano, juega muy rápido y además es un gran jugador”, explicó Chabalgoity.
“También estaba un poco nervioso porque era la primera ronda. Obviamente yo quería ganar y él también. Saqué para partido con 5-4 y sentí la presión, pero seguí concentrado y conseguí la victoria”.
Después del triunfo, el brasileño de 18 años celebró con los aficionados ubicados junto a la pista y reconoció que la presencia de Fonseca esa noche ayudó a atraer a muchos seguidores brasileños desde temprano.
Chabalgoity ha entrenado junto a Fonseca en Brasil y, aunque ambos tienen edades similares, aseguró que su compatriota es una inspiración para él.
“Joao es una gran inspiración y me encanta su estilo. Es increíble dentro de la pista”, afirmó.
“Es una experiencia maravillosa jugar en esta cancha con el público brasileño. Es increíble.
“Joao está jugando aquí, así que todo el mundo viene a verlo a él y también a nosotros, los jugadores junior Quiero agradecer a todos los brasileños presentes”.
Por su parte, Barros, quien debutó con Brasil en la Billie Jean King Cup by Gainbridge el pasado abril, también brilló en su encuentro.
Frente a la letona Adelina Lachinova, la joven de 16 años mostró mucha madurez en los momentos importantes y dominó el partido para imponerse por 6-3 y 6-2 en una hora y tres minutos.
Actualmente ocupa el mejor ranking de su carrera, el número 4 del ranking junior femenino ITF, y a comienzos de mayo conquistó el título individual más importante de su trayectoria hasta ahora en el J50 de Offenbach, en Alemania.
Para Gomes, mientras tanto, el torneo representó un momento muy especial. La brasileña de apenas 13 años disputaba su primer Grand Slam y dejó grandes sensaciones frente a la ucraniana Sofiia Bielinska.
La zurda obtuvo una invitación tras ganar la Roland Garros Junior Series en Brasil el mes pasado —convirtiéndose en la campeona más joven de la historia del torneo— y ofreció una actuación muy meritoria pese a caer por 6-3 y 7-6(2).
Antes de cada partido, su padre, perteneciente a una familia de tenistas de Palmas, en el suroeste de Paraná, le escribe mensajes de ánimo en el grip de la raqueta.
Inspiración desde la grada
Aunque Fonseca es hoy la gran estrella brasileña, la familia de Gomes encontró inspiración años atrás en las hazañas del legendario Gustavo Kuerten, tricampeón de Roland Garros.
El público explotó de emoción cuando Gomes salvó un punto de partido con una espectacular respuesta a un saque de abajo en el 5-4, mientras los aficionados brasileños agitaban banderas y coreaban su apoyo.
Más discreto, aunque igualmente entusiasmado desde el otro lado de la pista, estaba el extenista brasileño Andre Sa, semifinalista de Wimbledon en dobles y cuartofinalista en individuales en 2002, quien aplaudió con admiración un potente derechazo ganador de la joven zurda.
Pese a la derrota, Gomes demostró su gratitud con el público posando para fotografías y firmando autógrafos durante varios minutos.
En declaraciones traducidas del portugués por su padre y entrenador, Sullevan Andres Bueno, la joven aseguró haber disfrutado enormemente de la experiencia de competir en Roland Garros.
“Fue muy divertido jugar con tanta gente apoyándome. Me encantó”, expresó.