Zheng vence a Vekic y consigue un histórico oro para China
Quinwen Zheng gana la primera medalla de oro olímpica individuales en tenis por primera en la historia de China al derrotar a la croata Donna Vekic por 6-2, 6-3.
En la pista Philippe Chartrier de París 2024, la número 7 del mundo ha demostrado su superioridad ante la croata contra la que se había enfrentado en dos ocasiones.
La tenista de 21 años, finalista en el Open de Australia 2004, consigue el mejor resultado de su carrera. “Creo que finalmente puedo decirle a mi padre que hice historia y gané el oro. Me permite disfrutar del tenis. Todos los chinos, al igual que yo, consideran los JJ.OO. más importantes que otros torneos. Estaba muy estresada por ganar y espero divertirme más en la pista a partir de ahora”, comentó la flamante campeona olímpica.
El partido de hoy, no le presentó un gran dilema táctico: “En esta final salté a la pista sabiendo lo que tenía que hacer, sabía cada respuesta. Tenía que pelear tal y como hice la otra vez”.
China celebra un nuevo hito en su historia tenística después de que Li Ting y Sun Tian-Tian habían ganado un oro en dobles femeninos en Atenas 2004. Zheng le atribuye parte del triunfo a sus padres. “Mis padres se sacrificaron por mí, mi madre dejó su trabajo cuando yo tenía 10 años para que yo entrenara, para cuidar de mi descanso y de mi alimentación. Mi padre me empujaba para que entrenara todo el tiempo, nunca tuve un día de descanso, ni siquiera en el nuevo año chino. Con 14-15 años ya me dejaba descansar. Me enseñaron disciplina, concentración en el objetivo. Siempre han creído en mí. No podría haberlo hecho sin vosotros”, comentó antes de dedicarles a sus padres unas palabras en chino.
Vekic, una plata que supo a oro
Vekic, que debutó en los JJ.OO. de Tokio 2020, es la primera mujer croata que gana una medalla olímpica en tenis y la primera que alcanza una final olímpica.
“Estoy muy orgullosa de ganar una medalla para Croacia. Ayer fue uno de los días más felices de mi vida. Me hubiera gustado el oro, pero estoy muy orgullosa”, comentó la número 21 del mundo que llegó a Paris con pocas expectativas.
La llegada de la croata a Francia no fue el más afortunado, pero se recompuso a tiempo para conseguir avanzar a la final: “Desde las semifinales de Wimbledon, estuvimos discutiendo si venir o no porque estaba dolorida. Me dolía el tobillo, el brazo, tuvimos un retraso en el vuelo, la tos me impedía jugar más de dos juegos y me llegué a cuestionar mi presencia aquí. Ayer estaba ilusionada porque aseguré una medalla. Cuando juegas por tu país es todo más especial, das lo máximo de ti”.
Vekic ha demostrado ser un ave fénix en el pasado. Hace dos años se operó de la rodilla y se llegó a plantear dejar el tenis profesional: “Me costó volver después de la operación, no pensaba que pudiera volver a recuperar el nivel, pero hoy juego mejor que antes. Sin el apoyo de mi equipo no estaría aquí, estoy muy agradecida”. Su sonrisa en el podio lo decía todo. Esa plata le supo a oro.
La polaca Iga Swiatek, favorita en el torneo, cayó ante Zheng en semifinals y derrotó a la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova por 6-2 6-1 para colgarse el bronce.