La experiencia cuenta
Contrariamente a lo que suele ocurrir en los Juegos Olímpicos, en los que los singlistas apuestan al dobles y alcanzan las instancias finales, esta vez el oro lo disputarán cuatro doblistas de los considerados “superespecialistas”.
Los australianos Matthew Ebden y John Peers se impusieron por 7-5 y 6-2 a Tommy Paul y Taylor Fritz, la última pareja de singlistas en carrera, aquella que retiró a Andy Murray (en pareja con Dan Evans). Ebden y Peers chocarán con los estadounidenses Rajeev Ram y Austin Krajicek, quienes habían vencido a los checos Machac-Pavlasek.
Ebden fue el último “singlista” de los cuatro, y las comillas son porque regresó al single en estos Juegos Olímpicos, después de dos años de inactividad. Sustituto por una deserción, ingresó para enfrentar a Novak Djokovic en primera ronda y, tras su clara derrota, anunció su retiro de singles, después de haber completado el álbum de enfrentamientos ante el Big 4.
Ebden, de 36 años, figura hoy 3° del ranking de dobles, a sólo 5 puntos de los primeros, el español Marcel Granollers y el argentino Horacio Zeballos. Peers, también de 36, ocupa el lugar N° 59, aunque fue N° 2 en 2017.
Por el lado de los estadounidenses, Ram (40 años) es el 5° del mundo y Krajicek, de 34, el 18°. Ambos vienen de vencer en cuartos a la dupla de Nadal y Alcaraz.
“Estamos súper felices y ansiosos. Es genial tener la garantía de la medalla, pero sabemos que hay un partido más y queremos ganar. Para ello estamos aquí”, comentó Ebden.
“Fritz y Paul son increíbles singlistas. Juegan increíble en dobles también, especialmente en polvo de ladrillo. Saben lo que hacen. Tienen grandes chances de ganar la medalla de bronce”, elogió el australiano, y también tuvo palabras para sus rivales en la final: “Será un partido muy distinto a los dos o tres anteriores. Ellos son doblistas, cubren la cancha con sus voleas, y están en un gran nivel. Les ganaron a Alcaraz y Nadal… Estábamos deseando que otros tuvieran ese problema. No queríamos encontrarlos en las rondas previas. Estoy contento de que los hayan eliminado. Pero eso significa que están jugando muy bien”.
Peers, quien no llegaba a los Juegos en su mejor forma (apenas la final de Eastbourne, con Ebden, como mejor resultado del año), comentó que “mis hijas querían que regresara a casa con una medalla, y tienen una garantizada, lo cual es especial. Estar con familia y amigos aquí es algo que soñamos”, comentó, y dio detalles de la apuesta familiar.
“Hablé con mi esposa hace unas semanas y le dije: ‘Sabes, hagámoslo, vengan (a los Juegos)’. Iban a estar despiertas tarde en Australia y hablando de eso en la escuela; hoy pueden disfrutarlo en vivo y conmigo, así que es muy divertido. Espero que lo recuerden por el resto de sus vidas”.
Peers además tuvo palabras de agradecimiento para el capitán Lleyton Hewitt, presente en París: “Estaba muy contento. No hay mejor capitán para liderar un equipo. Me ha ayudado mucho desde que tengo 17 años y particularmente los últimos años, en los que tuvimos grandes actuaciones en la Copa Davis”.
A partir de las 12, Ebden-Peers y Ram-Krajicek se medirán en la gran final en el Philippe Chatrier. A continuación, Fritz-Paul y Machac-Pavlasek luchar