15 Jun 2012

Paola Suárez, volver por un sueño


ARTÍCULOS

By  Eduardo García Barassi

Paola Suárez (ARG)

Paola Suárez volvió al tenis después de cuatro años para jugar junto a Gisela Dulko en Londres 2012. “Tenemos nivel para luchar por una medalla”, dicen las argentinas. La historia de una decisión.

En la casa de Paola Suárez, la comida todavía no se enfrió. Está por terminar  noviembre de 2011 y la ex número uno del mundo en dobles comparte cena con su pareja y una de sus grandes amigas, Gisela Dulko. De repente, de su boca brota una catarata de palabras, apasionadas, incontenibles. Su marido abre los ojos bien grandes, sorprendido. Dulko tampoco da crédito a lo que escucha pero la sonrisa le explota.

“De golpe se puso a hablar del tema. Le había picado el bichito”, recuerda Gisela, encantada de la vida. “En ese momento me dije: ‘Voy a intentar. Voy a intentar ponerme bien físicamente y ver cómo me siento’”, añade Suárez. La idea que “Gigi” y su hermano Alejandro habían tenido en Miami y que la “Negra” había desechado durante meses empezaba a cobrar vida: que volviera al tenis tras cuatro años de retiro para jugar juntas los Juegos Olímpicos de Londres 2012 representando a Argentina en el dobles femenino.

Siete meses después de aquella cena, el sueño se transformó en realidad. Suárez, casi 36 años, cambió las palabras por el entrenamiento duro, sufrió menos de lo esperable la larga inactividad profesional, ascendió hasta el puesto 52 del ranking de dobles y junto a su amiga (14ª y también ex número uno) estará en la hierba de Wimbledon para disfrutar la máxima cita del deporte mundial.

La seducción de los anillos

El paso de las dos por el circuito buscando la clasificación olímpica fue sorprendente: pese a no jugar nunca antes juntas, desde que debutaron en febrero en Bogotá llegaron a cuatro semifinales y a tres cuartos de final. Apenas diez torneos alcanzaron para sacar el pasaje al All England.

“El comienzo no fue fácil. En los primeros torneos, tanto ella como yo nos sentimos raras, un poco incómodas jugando juntas”, explica Dulko antes de recordar otra dificultad: “No sabíamos cómo iba a responder el cuerpo de Paola porque, después de tantos años parada, arrancar el motor no es fácil. Más porque ella había dejado por las lesiones que había tenido”.

Pero el físico de Suárez no fue un problema. Mucho menos el tenis que guardaba en su muñeca. “Los resultados llegaron antes de lo pensado”, cuenta la nacida en Pergamino, una ciudad de corte agrario de la provincia de Buenos Aires. Tal vez la motivación gigante que le supuso imaginar de nuevo el aroma a corona de laureles y metal en el pecho la ayudó a readaptar rápidamente sus músculos. La mente todo lo puede.

“Los logros individuales para un deportista son muy buenos pero para mí la medalla de bronce que gané en Atenas 2004 (junto a Patricia Tarabini) fue algo muy especial. Había ganado ocho Grand Slams, había sido número uno del mundo, estuve nueve en singles y me faltaba eso, sentir lo que era ganar una medalla olímpica. Si te ponés a pensar que en esa Villa Olímpica están los mejores atletas de cada deporte, es un privilegio muy grande estar ahí. Fue el broche de oro a mi carrera”.

Además, Dulko aportó lo suyo para que Paola dejara un poco de lado los proyectos de desarrollo social a través del deporte que tiene en su país para abrazar la ilusión olímpica. “Gise también estaba con muchas ganas de tener opción a una medalla. El entusiasmo de ella, las fichas que puso en que podíamos lograrlo… Ella sabe el nivel que hay en el circuito y me decía que sí, que lo podíamos lograr. Yo me siento súper bien y cada vez más cómoda jugando con ella. Lo venimos disfrutando y lo bueno es que tenemos mucho margen de mejora”.

Sin fe no hay paraíso

La 14 del mundo, de 27 años, asiente lo que dice su amiga, una de las personas que más la ayudó en los comienzos de su carrera: “Creo que tenemos muchas chances de llegar a las instancias finales. Puede irnos bien o mal pero las dos somos conscientes de que tenemos una linda oportunidad. Yo jugué Atenas ’04 y Beijing ’08 y en cuanto a resultados no me fue muy bien pero tampoco los había programado en mi cabeza tanto como este año”.

Suárez, finalista en Wimbledon ’02, ’03 y ’06 junto a la española Virginia Ruano, no olvida que son “unos Juegos en una superficie difícil, va a haber parejas muy duras y es muy importante el cuadro que te toque”. Pero la confianza no se mancha: “Creemos en nosotras. Tenemos el nivel para poder luchar por una medalla”.

La “Negra” ya sabe lo que es subirse al podio y quiere repetirlo. “Gigi” busca sentir aquello que le fascinaba de chica a través de la televisión: “Yo seguía mucho los Juegos Olímpicos. Miraba todo, me emocionaba viendo cuando alguien ganaba y lo mostraban con tanta felicidad, llorando, abrazando a su familia. Hoy sueño con una medalla”. Las dos están haciendo lo imposible para que nadie las despierte.



Photos

  • Paola Suárez (ARG)Gisela Dulko (ARG)
  • Gisela Dulko (ARG)Gisela Dulko (ARG)
  • Gisela Dulko (ARG)Gisela Dulko (ARG)
  • Gisela Dulko (ARG)Gisela Dulko (ARG)
  • Gisela Dulko (ARG)Gisela Dulko (ARG)
  • Virginia Ruano Pascual (ESP)  y Paola Suarez (ARG) Aus open 2004

Últimas noticias