Años: 1968 - 1988
Uno se pregunta cómo reaccionarían los jugadores actuales si hubieran tenido que lidiar con las dificultades que encontraron sus predecesores. La indignación de las autoridades tenísticas fue tal que, durante muchos años la Federación Internacional de Tenis, hasta 1977 conocida como International Lawn Tennis Federation (ILTF), presentó diferentes propuestas al Comité Olímpico Internacional (COI).
Las principales sugerencias de la ILTF fueron:
1) tener un representante en el COI;
2) cooperar en la organización técnica y material en los Juegos;
3) no celebrar Wimbledon en años olímpicos. Cuando el COI rechazó todas las propuestas, la ILTF tuvo que retirar el tenis de la competición olímpica.
La llama Olímpica y el espíritu nunca se esfumaron. En 1968 –el año en el que el tenis aceptó el concepto comercial adoptando el concepto “abierto” no solo los eventos amateur –el tenis se aceptó en los juegos olímpicos de México, aunque solo como un deporte de exhibición y demostración.
Un evento de demostración para jugadores de 21 y menores tuvo lugar en Los Angeles 1984, aunque eso fue determinante para introducir el tenis como deporte de medallas.
El campeón de la causa fue David Gray, el por entonces secretario de la Federación International de Tenis (ITF), que moría antes de que su trabajo diera sus frutos. Pensaba profundamente que el tenis tenía méritos de sobra para ser deporte olímpico y contaba con el apoyo del presidente y el vicepresidente de ITF, el francés Philippe Chatrier y el español Pablo Llorens.
El evento olímpico en Los Ángeles atrajo a 6.000 espectadores a diario. Su éxito, así como la toma de conciencia dentro y fuera del COI, hicieron que la readmisión del tenis en los Juegos fuera un paso de lo más apropiado. Fue decidió que los mejores jugadores del mundo compitieran por el oro olímpico y compartieran la gloria nacional con todos sus compatriotas que participaran en otros deportes.
Los ganadores de individuales en 1984, Stefan Edberg y Steffi Graf, se convirtieron en cabezas de serie en Seúl 1988. Ambos habían ganado también Wimbledon. Graf completó su Slam de oro, que consistía en ganar los cuatro grandes y la medalla de oro, derrotando a Gabriela Sabatini 63 63 en la final olímpica. Sin embargo Edberg perdió un clásico, una maratoniana semifinal en los individuales contra Miloslav Mecir que finalmente se hizo con el otro tras derrotar a Tim Mayotte 36 62 64 62 en la final.
-Continúa leyendo el cuarto capítulo: Estabilidad